1. En los últimos meses los
Gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña, en un nuevo acto de soberbia y ambición
económica, han decidido atacar masivamente a Iraq, con el argumento de acabar con el
régimen de Sadam Hussein, a pesar de llevar más de una decada bombardeando Iraq
sistemáticamente, lo que, unido al embargo total dispuesto en 1992 por Naciones Unidas,
ha ocasionada ya más víctimas que una guerra (un millón de muertos, la mayoría niños,
según cifras de la propia ONU).
2. Esta decisión de atacar a Iraq ha sido tomada unilateralente por la Administración
Bush, con independencia de la obligaciones del Derecho Internacional. Después de
forzar a la ONU a realizar inspecciones en Iraq, y pese a que sus informes no han podido
demostrar hasta ahora la existencia de armas de destrucción masiva, Estados Unidos
mantiene su intención de atacar para destituir a Sadam e imponer un gobierno títere en
aquel país, con la intención evidente de controlar sus reservas petrolíferas.
3. La mayoría de los Gobiernos Europeos, con Alemania y Francia a la cabeza, han
expresado ya su negativa a participar en este guerra (aunque sus motivos son de pura
competencia con el hegemonismo norteamericano). El Gobierno de Aznar, sin embargo,
mantiene una posición servil a los intereses de Estados Unidos, a pesar de que la
población civil (al igual que en el resto de Europa y Estados Unidos) está en contra de
la intervención militar.
4. El argumento utilizado para esta escalada bélica, para esta demostración de
fuerza de Bush, es la «defensade nuestra seguridad y estilo de vida», de esta manera los
gobiernos se apropian de nuestra palabra, toman decisiones y hablan en nuestro nombre en
los foros e instituciones internacionales. Paralelamente se emite una propaganda de guerra
destinada a desinformar a la opinión pública.
5. Las organizaciones y personas firmantes de este manifiesto declaramos que:
- Nos negamos a que los Gobiernos de nuestro países hablen en nuestro nombre sin escuchar
nuestra opinión. Nos negamos a entregar nuestras conciencias a cambio de la falsa
moneda de la seguridad y el bienestar de occidente. Estamos convencidos de que no
alcanzaremos paz y seguridad duraderas iniciando guerras y acumulando sufrimiento y odio.
- Expresamos nuestra repulsa al regimen totalitario de Sadam Husseim, con fatales
consecuencias para su pueblo. También cuestionamos la doble vara de medir al
exigirse a Iraq por la fuerza el cumplimiento de las resoluciones de la ONU mientras que a
Israel o a Marruecos (que incumplen una tras otra las resoluciones de la ONU) se les
protege y ampara.
- Nos negamos a ser parte de esta guerra y nos oponemos al apoyo incondicional que
el Gobierno español ha ofrecido a Bush. Nos solidarizamos y tendemos la mano a los
pueblos que en el mundo sufren como consecuencia de las decisiones y acciones del gobierno
norteamericano y sus aliados, o de sus propios gobiernos.
- Exigimos al Gobiernos español, que desde el 1 de Enero ocupa una plaza en el Consejo de
Seguridad de la ONU, que se oponga al ataque a Iraq o a otro país, y que respalde
y proponga soluciones a los conflictos sobre la base del diálogo, del Derecho
Internacional, la acción civil solidaria y la justicia social. |